ESPIRITU DE SEMILLA

Cuando se funda una empresa, se planta una semilla. Son pocas las que crecen y llegan a ser un árbol de raíces fuertes y ramas extensas. Y son menos las que logran ser ese árbol y mantienen el espíritu de semilla con que iniciaron: La esencia que sabe que el progreso no es un destino, sino el camino. La sed por la mejora constante sólo tiene una dirección: hacia arriba. La sabiduría de un árbol imponente que no olvida cuando fue semilla.